La historia de Genesis según Steve Hackett es más serena que la mitología del rock, y ahí reside precisamente su valor
La autobiografía de Steve Hackett no gira en torno a habitaciones de hotel destrozadas, confesiones de tabloide ni una campaña para demostrar que en secreto él era el único genio de Genesis. A Genesis in My Bed es un libro más reflexivo, que sigue a Hackett desde la infancia y sus años de formación musical hasta su llegada a Genesis, el ascenso del grupo durante la era clásica del rock progresivo, su salida en 1977 y la excepcionalmente larga carrera en solitario que vino después. Publicada por Wymer en julio de 2020, la memoria resulta especialmente útil para RetroForge porque enfoca una historia de grupo conocida desde la perspectiva del guitarrista. Genesis: Chapter and Verse reparte el relato entre varias grandes personalidades; el libro de Hackett permite que un solo músico explique qué se sentía al ocupar una posición musicalmente distintiva pero no siempre dominante dentro de una banda con varios compositores de fuerte carácter. La escala es menor, pero el ángulo es más preciso.
Antes de Genesis ya existía una identidad musical diferenciada
El estilo guitarrístico de Hackett nunca encajó por completo en el lenguaje de raíces blues que dominaba el heroísmo británico de la guitarra a finales de los años sesenta. Entre sus primeros intereses estaban la música clásica, la armónica, formas poco habituales de abordar el timbre y la posibilidad de hacer que la guitarra desempeñara funciones más allá del conocido vocabulario de riff y solo. Ese trasfondo importa porque impide que los años de Genesis engullan toda su biografía. Se incorporó a una banda que pronto alcanzaría una fama suficiente para definirlo en la memoria pública, pero la autobiografía deja claro que su imaginación musical existía antes de Genesis y siguió evolucionando mucho después de su marcha. Los grupos famosos distorsionan con frecuencia las biografías individuales al convertir unos pocos años célebres en el supuesto centro de toda una vida profesional. El relato de Hackett se resiste discretamente a esa deformación, lo que hace que los primeros capítulos sean algo más que un calentamiento antes de que lleguen los álbumes conocidos.
Entrar en una banda que todavía estaba convirtiéndose en sí misma
Hackett se incorporó a Genesis después de la marcha de Anthony Phillips, cuando el grupo buscaba un guitarrista capaz de integrarse en un material cada vez más ambicioso. Su llegada ayudó a completar la formación clásica junto a Peter Gabriel, Tony Banks, Mike Rutherford y Phil Collins, dando paso a una secuencia extraordinaria que incluyó Nursery Cryme, Foxtrot, Selling England by the Pound, The Lamb Lies Down on Broadway, A Trick of the Tail y Wind & Wuthering. La aportación de Hackett es fácil de oír pero a veces difícil de resumir, porque gran parte de su valor reside en la textura y no en el dominio. Tonos sostenidos, armonías inusuales, detalle acústico, efectos de volumen y primeras técnicas de tapping ampliaron la música sin reclamar constantemente el primer plano. La autobiografía da un contexto humano a esas decisiones y muestra lo que significaba aportar un color singular dentro de arreglos construidos colectivamente por músicos con instintos compositivos muy distintos.
Cinco compositores pueden ser una fuerza extraordinaria y una fuente permanente de presión
Genesis reunía una concentración poco habitual de personalidades musicales fuertes. Tony Banks y Mike Rutherford ya tenían una asociación consolidada; Peter Gabriel desarrolló una voz conceptual cada vez más diferenciada; la importancia rítmica y vocal de Phil Collins fue creciendo; Hackett aportaba ideas que no siempre encontraban espacio suficiente dentro del proceso colectivo de composición. A Genesis in My Bed habla de esas relaciones con franqueza sin organizar la autobiografía como un inventario de viejos agravios. Esa contención es una de sus virtudes, porque la frustración creativa no necesita convertirse en traición para influir en una carrera. El primer álbum en solitario de Hackett, Voyage of the Acolyte, apareció cuando aún pertenecía a Genesis y reveló cuánta música quería desarrollar fuera de la estructura interna del grupo. Cuando se marchó en 1977, la decisión no fue simplemente abandonar el éxito, sino apostar a que el espacio creativo tenía suficiente importancia como para justificar la incertidumbre.
Las décadas posteriores a Genesis constituyen la mayor parte de su carrera
Los oyentes ocasionales de Genesis pueden sorprenderse al descubrir cuánto de la vida profesional de Hackett existe fuera de la banda. Su catálogo en solitario atraviesa el rock progresivo, la guitarra clásica, el trabajo acústico, el blues, influencias de músicas del mundo y una larga lista de colaboraciones, mientras los años ochenta trajeron GTR junto a Steve Howe y las décadas posteriores desarrollaron una extensa actividad en directo alrededor tanto de material propio como de reinterpretaciones del repertorio de Genesis. Esa escala modifica el sentido del título de la autobiografía. Genesis sigue siendo el ancla inevitable, pero el libro no está construido como seis años famosos seguidos de un apéndice. Hackett presenta una vida artística continua en la que el grupo mantiene su importancia sin convertirse en el final. Para RetroForge, esto abre conexiones útiles con la técnica guitarrística, la influencia clásica, las carreras en solitario y la posterior revitalización del repertorio progresivo clásico como tradición viva en concierto, no solo como ejercicio de museo.
Lo que la autobiografía hace bien
El tono contenido es una de sus virtudes más evidentes. Las reseñas contemporáneas la describieron como reflexiva y relativamente poco sensacionalista, y eso refleja bien la experiencia de lectura. Hackett destaca especialmente al evocar atmósferas: infancia, viajes, relaciones y la peculiar experiencia psicológica de formar parte de una banda cuyo éxito se aceleró más deprisa de lo que sus miembros podían asimilar cómodamente. El material sobre Genesis es, de forma natural, el centro comercial de la autobiografía, pero las décadas en solitario impiden que se convierta en otra versión de una historia de grupo ya sobradamente documentada. La sección fotográfica de la edición física también añade valor al libro como objeto, aunque el atractivo más profundo está en la perspectiva. La identidad musical de Hackett suele analizarse mediante técnicas de guitarra o créditos de álbumes; aquí el lector obtiene un relato sostenido de cómo él mismo entendió esa identidad a través de varias fases cambiantes de su vida.
Limitaciones
Toda autobiografía viene acompañada de una cautela inevitable: el narrador es también el protagonista. Hackett puede explicar sus motivos y recuerdos mejor que cualquier biógrafo externo, pero otros miembros pueden recordar de manera distinta la misma discrepancia. Chapter and Verse y otras memorias individuales funcionan por tanto como contrapuntos útiles, no como autoridades rivales entre las que haya que declarar una ganadora. El libro también es relativamente compacto. Quienes busquen análisis técnico canción por canción, una cronología detallada del equipo o documentación exhaustiva de sesiones necesitarán fuentes más especializadas. Por último, la misma contención que vuelve atractiva la autobiografía para lectores cansados de libros de rock sensacionalistas puede decepcionar a quienes se acercan al género buscando ante todo escándalo. No es un defecto histórico, sino una descripción del temperamento del libro.
¿Quién debería leerlo?
Los seguidores de Genesis son el público evidente, en especial quienes prefieren el periodo que va de Nursery Cryme a Wind & Wuthering. Los guitarristas también deberían encontrar la autobiografía gratificante porque Hackett ocupa un lugar singular en la historia de la guitarra de rock: muchas de sus innovaciones quedaron integradas en música de conjunto cuidadosamente compuesta en lugar de exhibirse como demostraciones aisladas de virtuosismo. En un sentido más amplio, el libro es útil para cualquiera interesado en lo que sucede cuando un músico abandona voluntariamente un grupo de enorme éxito y dedica décadas a construir una identidad propia. En el caso de Hackett, la respuesta no es una ruptura limpia con el pasado, sino una larga negociación con él.
Nota de edición
Wymer anunció la edición en tapa dura para el 24 de julio de 2020 con una especificación de 224 páginas más una sección fotográfica de ocho páginas. Los listados digitales pueden mostrar una paginación distinta.
Las primeras copias firmadas/numeradas pueden aparecer en el mercado de segunda mano y deben describirse como variantes de coleccionista, no como la edición predeterminada.
